Mostrando entradas con la etiqueta sí mismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sí mismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de mayo de 2009

Sigo con lo del homelessness

Recuerdo que durante un muy buen tiempo tuve como información en mi profile una cita de Arendt que por el momento no recuerdo en dónde decía que le llamaran recién llegada.

El tema del exilio, y más que el exilio, de nunca pertenecer por completo al mundo sino siempre considerarse como recién llegada o homlessness en el mundo... me ha llamado desde siempre la atención y a lo mejor no he tomado el demasiado cuidado para darle la importancia que al menos creo se mererece. Sobretodo porque es resultado de alguna manera del proyecto de la modernidad que platean los ilustrados que desemboca en el totalitarismo que a Arendt tanto ocupa.

En fin... es importante hilar esto con el nacimineto y la natalidad.

No es el hilo negro y más bien es una obviedad

Hace unos segundos mientras continuaba mi atropellada lectura de la intruducción de Essays in Undestanding (1930-1954) con la idea de que ahí encontraré el orígen de su noción de comprensión me vino a la mente cómo es que puedo conectar mi interés por lo que subyace y se evidencia en el trabajo de Arendt, que es la experiencia en un sentido probablemente totalmente exitencial (tal vez sería importante ver si es existencia más que experiencia, tomo aquí la palabra experiencia porque se hace referencia en la introducción al curso que ella dictaba Twentieth Century Political Experience ).

En fin estaba en esas cuando leí sobre la noción de homelessness in the modern man y en cierto comentario que Nash realizó por lo que está sucediendo con tanta paranoia de lo de la influenza: ella dijo que nuestro planeta está buscando un equilibrio en donde posiblemente no y no necesariamente el hombre esté incluido. Y como por arte de magía conecté mi creciente y siempre presente interés en las neurociencias (que me cuesta trabajo fomentar como cualquier otro interés que tengo) y mi interés en la experiencia que hablo arriba: en tanto que condición humana se encuentran conectados los aspectos experienciales, biológicos y psicológicos que permiten la comprensión del sí mismo, o del da-sein o del hombre, aunque ninguno de estos sean sinónimos... y al mismo tiempo lo sean.

Arendt, lo sabía pero ahora sé que es un hecho, rehuía a cualquier enfoque en donde fuera explícito la relación entre su experiencia vital y su pensamiento, en su afán de no mirar se le presenta como en medio. También odia el psicoanálisis... pero encuentro ciertas relaciones.

Seguiré leyendo... espero